Este rebranding nace con un objetivo claro: elevar KIREMA y llevarla a un nuevo nivel de percepción.
La esencia de la marca se mantiene, pero su expresión evoluciona. Hemos dejado atrás una imagen más infantil y convencional para construir una identidad más sofisticada, delicada y contemporánea, pensada para posicionar KIREMA como una marca de joyas con encanto, personalidad y mayor valor percibido. El cambio no se limita al logotipo. Hemos trabajado una nueva forma de entender la marca: líneas más elegantes, mayor ligereza visual y un lenguaje gráfico mucho más cuidado, capaz de transmitir la delicadeza y exclusividad que representan sus piezas.
Misma esencia. Nueva percepción. Un KIREMA más madura, más sofisticada y preparada para crecer.
Branding
El rebranding se traslada también al packaging para conseguir que la experiencia de marca esté a la altura de las piezas que contiene.
Cada detalle ha sido pensado para transmitir más sofisticación, exclusividad y cuidado: desde la presentación hasta los pequeños elementos que acompañan a cada joya. Porque cuando hablamos de joyería, el producto empieza mucho antes de abrir la caja. Un packaging más cuidado eleva la experiencia, refuerza el valor percibido y convierte cada entrega en parte de la propia marca. KIREMA ya no solo presenta una joya: presenta una experiencia.
El resultado: una marca que ha subido de nivel sin necesidad de cambiar su esencia. Solo necesitaba verla desde otro lugar.